“La mejor película española de la década” para David Pastor

LOS LUNES AL SOL (Fernando León, 2002)

por David Pastor (Film Welover. Infectados)

A algunos les sorprenderá  que el director de una película con el tremebundo título de Infectados (cortesía del distribuidor español) no escoja uno de los muchos ejemplos de cine fantástico nacional reciente como película favorita de la década y se decante, sin embargo, por lo que parecería su polo opuesto, la obra maestra de Fernando León Los lunes al sol. Y es que a veces hay una gran distancia entre las películas que uno disfruta y las que uno quiere (o, sobre todo, sabe) hacer.

En Los lunes al sol, León consigue trascender el carácter a veces programático del cine social, como sólo lo ha hecho recientemente Marco Tullio Giordana en La mejor juventud (La meglio gioventù, 2003). Una proeza que, para que se vea que no es nada fácil, no consiguió repetir en Princesas (2005). Bajo una apariencia fría y austera, León maneja las emociones del espectador y consigue ese grado justo de sentimentalismo, merecido y por ello devastador, que como director sé que es tan difícil de conseguir (habiendo fracasado yo mismo en el intento en más de una ocasión) y que requiere la precisión de un maestro. Es como cineasta que uno admira la (engañosamente simple) proeza que es Los lunes al sol.

Dicen del colibrí  que es un pájaro que, según las leyes de la física, no debería ser capaz de volar. Sus alas son demasiado pequeñas y su cuerpo, en relación, es demasiado pesado. Y, a pesar de ello, el colibrí vuela. Los lunes al sol va en contra de todo lo que a uno le enseñan en cualquier clase de guión digna de tal nombre. Un profesor de guión dirá que los personajes se definen por sus acciones, no por sus palabras; que un protagonista debe ser activo; que debe perseguir un objetivo concreto y tangible… León construye su película alrededor de personajes a la deriva, caracterizados por una pasividad forzosa que es el centro y la razón de ser del film; personajes privados por el paro de una razón de ser y definidos precisamente por el tiempo que les sobra. Lo único que pueden hacer es hablar. Como Fellini en Los inútiles (I vitelloni, 1953) -que, no por casualidad, está ambientada también en una ciudad de provincias-, León entiende que ciertos mundos sólo pueden ser retratados de esta manera: rindiendo la estructura del guión al mundo que se retrata (como ejemplo de lo contrario, ver el 90% del cine  de Hollywood de los últimos treinta años).

No seré yo quien ataque la necesidad de enseñar la arquitectura clásica del guión (ingeniería, diría yo): hay demasiados aspirantes a guionista que no necesitan aún más excusas para contarnos la historia de aquel verano de infancia en que perdieron su bicicleta. Pero Los lunes al sol demuestra lo que un guionista consumado es capaz de hacer saltándose todas las reglas sobre lo que dramáticamente debería funciona en pantalla.

Los lunes al sol no debería volar, pero vuela.


WE LOVE CINEMA

Por David Pérez Facorro

Welovecinema.es alternará diariamente  su dossier de opinión “La mejor película española de la década” con la sección “Operación”. Un tema crítico acerca del “Nuevo cine español del milenio”. Mañana martes 12 de enero: Vírgenes y demonios: Comedia juvenil española por Pablo Vázquez. Con ilustración exclusiva de Luján Fernández.