La mejor película española de la década para Norberto Ramos del Val

SEXYKILLER, MORIRÁS POR ELLA (Miguel Martí, 2008)

Os juro que he revisado la lista oficial de películas según el ICAA y aparte de varias de las que ya han salido o van a ir saliendo por aquí, no he encontrado muchas que me apeteciera volver a ver para escribir algo.

Muertos comunes (2002), ese gran film de culto… está mal que hable yo de él. Ganas no faltan, pero se lo dejo a los sesudos críticos para cuando me dediquen un buen tocho de libro. Me siento como en esa mierda de sección que nunca miramos cuando vamos a comprar DVDs: “Cine español”. ¿Qué coño será eso?

Sabiendo que me han llamado el último, que las películas en las que todos pensamos como mejores de la década están todas pilladas y autoimponiéndome que tengo que ser un poco original, me decido por un título, con dos cojones y mirando a cámara, como haría la propia Bárbara (Macarena Gómez) en la película: Sexykiller, morirás por ella (Miguel Martí, 2008).

En serio. Y la he vuelto a ver y sigue estando de puta madre. Es una película divertida, hecha con ganas. Y eso se nota. Que siempre nos dicen en los making of lo bien que se lo pasaron rodando, pero que a mí, como público, me da lo mismo lo bien que se lo pasen ellos. El que se lo tiene que pasar aquí bien soy yo.

Reconozco que no la vi en el cine porque el trailer me dio un miedo atroz. Me parecía un subproducto horrendo de gracietas cutres dignas de cualquier “hijo de Almodovar” y yo soy más bien “hijo de Urbizu”. Y es que da para un gran estudio también esto de los trailers, porque a veces más que para vender parece que los hacen para asustar. Pero el caso es que tiempo después me la pillé en DVD y me pareció divertidísima.

Una comedia absurda y delirante a ritmo videoclipero, con una protagonista surreal que habla con el público directa y constantemente como si fuera una versión trash de Ferris Bueller. Un montón de escenitas jugando al homenaje, al spot y hasta a la teletienda…, sin ningún pudor y con muy buen ojo. Una estructura curiosa en la que la prota va contando sus andanzas mientras putea a un sorprendentemente divertido Paco León. Porque aquí los actores triunfan. Macarena está en su salsa haciéndose incluso más loca de lo que está, César Camino superdivertido como el “chico”, Alejo Sauras en su mejor papel hasta la fecha, Ángel de Andrés como comisario de policía directamente sacado del más macarra film noir… Mucha gente con talento y ganas de divertirnos.

Paso de recopilar la cantidad de películas de las que roban, se chotean u homenajean el guionista o el director. Pero está claro que se lo han visto todo y que, supongo que más el primero, se dedica aquí sin rubor a colocar tantas chorradas y barbaridades como le dejen. El uno, Paco Cabezas, que ya había escrito y dirigido su Aparecidos (2007). El otro Miguel Martí, que venía de dirigir Slam (2003) o Fin de curso (2005), otras dos comedias locas. Ambos sabían lo que se hacían. Pero no es sólo una copia de Scream. Vigila quién llama (Scream, Wes Craven, 1996) con algo de Mal gusto (Bad Taste, Peter Jackson, 1987) lo que vemos. Hay mucho cine cutre de terror ochentero, hay muchísima comedia teeny hay, en definitiva, un amor al cine que empapa toda la película como sangre churretosa. ¿Por qué tantas veces les pasa a las películas españolas que parecen estar hechas por gente que ni ven cine ni les gusta?

Aquí veo una cosa que a mí personalmente me toca mucho. Es una película que aunque sea una comedia, se toma a sí misma en serio. Está  hecha en serio, señores. Y eso es siempre de agradecer. No es una pandilla de gilipollas riéndose de sus propios chistes. Cuando hay que hacer una secuencia de montaje videoclipero se hace bien y con un nivel de lo más “internacional”. Cuando toca hacer zombies se hacen bien, con unos efectos especiales de lo más dignos y con estilo. Cuando tocan algunas secuencias con tono serio, de miedo… se consigue. Y no es fácil la mezcla.

Es un producto que, como en tantos y tanto casos, se vendió mal. Pero estaba hecho para triunfar y se demuestra cuando pones el DVD y te ríes con ganas. Y aquí está la razón por la que la destaco entre la producción de esta década: porque es una película hecha sin complejos y para un público que necesita convencerse de que puede pasárselo igual de bien viendo ésta que otra tontería de terror adolescente yanki. Y ese es el camino. ¡Vale ya del rollito ONG de <<para ser española, no estaba mal>>!

WE LOVE CINEMA

Por Vote Triángulo

Welovecinema.es alternará diariamente  su dossier de opinión “La mejor película española de la década” con la sección “Operación”. Un tema crítico acerca del “Nuevo cine español del milenio”. Mañana martes 26 de enero: Veteranos en acción” (directores españoles de los 60, 70, 80 en los 2000) por Beatriz Martínez. Con una fotografía exclusiva de Ana Nieto.