El cine para adultos nos lleva acompañando desde hace aproximadamente 40 años. Quizás ubiese películas anteriores a esta fecha, pero hemos decidido empezar a contar desde aquella del director Mineto Ramazo, en la que una joven chica italiana, de 18 años recién cumplidos, nos enseñaba su ropa interior mirando a cámara y felaba profesionalmente el pene de todos los amigos de su padre que pasaban por esa casa.

Hace ya mucho de ese cine, ha cambiado todo radical, el cine para adultos consiguió adentrarse en el mundo del tabú, haciendo escenas en la que padre e hija follaban, escenas entre «hermanos», primos… Todo lo que te puedas imaginar, el cine para adultos lo recogió de alguna forma sexual.

Es tanto el valor de aquellos directores, que muchos de ellos fueron amenazados por comunidades cristianas muy poderosas, o incluso tuvieron presiones políticas del area de cultura.

El cine para adultos desaparece tras la llegada de los vídeos amateur.

Los videos caseros xxx dentro de la industria del porno han hecho mucho daño. En estos vídeos grabados por video-aficionados, en el que muchas veces demuestra que con una imagen mas cruda, se consigue mejor sensualidad que con una escena preparada y mil kilos de maquillaje.

Las chicas de los videos amateur normalmente ofrecen un contenido más auténtico, más sexual, con mejores felaciones, penetraciones más potentes que las que puede ofrecer el cine, y en algunas ocasiones, cosas tan xxx que ni el propio cine profesional se atreve a reproducir.

Por esto, podemos decir que el publico ha cambiado, ya que el publico ha sido educado en un porno diferente, un porno más real, el cual el cine para adultos profesional parece que no puede o no quiere asemejarse, y por tanto, el éxito de estas películas es cada vez más dificil.